
DE SEÑORITA A GRAN MUJER.
El convertirse en mujer, trae retos grandes y mayores que te dan satisfacciones, tristezas y cansancio.
Uno de los mayores retos es, el ser madre, tomas las experiencias que te ha dado la vida y le pones toda tu alma y tu ser a la gran labor de ser madre. Un hijo te da grandes alegrías desde que esta en tu vientre, hasta el día que el mismo va a buscar su vida y tener su propia familia.
Para ser madre, tal vez nunca se pueda estar preparada pero es mas fácil cuando ya llevas cierto recorrido por tu vida, imagina apenas pasar los 15 años, estar buscando tu propia vida, lo que eres, lo que quieres y ya tener dentro de ti una vida que aunque será una gran alegría vas a tener que dejar a un lado tu vida para vivir la de ese pequeño ser, te preocuparas por él y antes de que tu mamá haya dejado de preocuparse por una pequeña gripa tuya, tu tendrás que estar pendiente de ese ser, tu hijo.
No habrá pasado mucho tiempo desde la última vez que jugaste con un muñeco de mentiras a la mamá cuando ese juego inocente se volvió realidad. Que tienes para ofrecerle a tu hijo si te adelantaste a los momentos de la vida, dejaste tus sueños, tu vida por un momento de diversión, de locura, un momento que marco para siempre tu vida.
En Colombia, día a día los índices de adolescentes embarazadas crece mas, es triste ver como pierden la oportunidad de ser alguien, por estar un momento con un hombre que la mayoría de veces después ni aparece o lo peor se convierte en el carcelario de la joven, la maltrata, la distancia de su familia, de su vida, la cambia totalmente.
El siguiente es un pequeño relato de la vida real:
Hace rato no veíamos a aquella joven, en su cara una mezcla de alegría y tristeza, cargando a una pequeña niña que a plena vista podría parecer su hermana menor; después de saludarla, le preguntamos a cerca de la niña y orgullosamente respondió: “Mi retoño”. No lo podíamos creer, su hija de aproximadamente un año se llama Tatiana, las dos viven con el padre de la niña, que se las llevo lejos de casa, lejos de su familia.
En medio de la charla suena un celular, el padre de la joven contesta, luego de un momento pasa ella al teléfono, al rato vuelve y solo dice que se tiene que ir ya.
Nos cuentan que su compañero es de la misma edad que ella, de 17 años, que la trata mal, y que apenas la dejo salir de la casa a visitar a su madre que se encuentra gravemente enferma, fue un verdadero paseo para poder llegar al hospital de Facatativa, donde se encuentra la madre, pero lastimosamente no alcanzo a entrar a verla cuando ya la llamo el joven para exigirle que se fuera ya para la casa. En su cara, refleja rabia, tristeza y resignación, se aleja de nuestra vida con su retoño en manos. No sabremos nada más de ella.
No creo que esta sea la mejor forma de vida para una joven que podría estar divirtiéndose sanamente con sus amigos, apoyando a su familia en los malos momentos y poder estar al lado de su madre. Nunca podríamos decir que la pequeña Tatiana es una maldición o un error, pero talvez en otro momento hubiera sido una verdadera bendición.
El convertirse en mujer, trae retos grandes y mayores que te dan satisfacciones, tristezas y cansancio.
Uno de los mayores retos es, el ser madre, tomas las experiencias que te ha dado la vida y le pones toda tu alma y tu ser a la gran labor de ser madre. Un hijo te da grandes alegrías desde que esta en tu vientre, hasta el día que el mismo va a buscar su vida y tener su propia familia.
Para ser madre, tal vez nunca se pueda estar preparada pero es mas fácil cuando ya llevas cierto recorrido por tu vida, imagina apenas pasar los 15 años, estar buscando tu propia vida, lo que eres, lo que quieres y ya tener dentro de ti una vida que aunque será una gran alegría vas a tener que dejar a un lado tu vida para vivir la de ese pequeño ser, te preocuparas por él y antes de que tu mamá haya dejado de preocuparse por una pequeña gripa tuya, tu tendrás que estar pendiente de ese ser, tu hijo.
No habrá pasado mucho tiempo desde la última vez que jugaste con un muñeco de mentiras a la mamá cuando ese juego inocente se volvió realidad. Que tienes para ofrecerle a tu hijo si te adelantaste a los momentos de la vida, dejaste tus sueños, tu vida por un momento de diversión, de locura, un momento que marco para siempre tu vida.
En Colombia, día a día los índices de adolescentes embarazadas crece mas, es triste ver como pierden la oportunidad de ser alguien, por estar un momento con un hombre que la mayoría de veces después ni aparece o lo peor se convierte en el carcelario de la joven, la maltrata, la distancia de su familia, de su vida, la cambia totalmente.
El siguiente es un pequeño relato de la vida real:
Hace rato no veíamos a aquella joven, en su cara una mezcla de alegría y tristeza, cargando a una pequeña niña que a plena vista podría parecer su hermana menor; después de saludarla, le preguntamos a cerca de la niña y orgullosamente respondió: “Mi retoño”. No lo podíamos creer, su hija de aproximadamente un año se llama Tatiana, las dos viven con el padre de la niña, que se las llevo lejos de casa, lejos de su familia.
En medio de la charla suena un celular, el padre de la joven contesta, luego de un momento pasa ella al teléfono, al rato vuelve y solo dice que se tiene que ir ya.
Nos cuentan que su compañero es de la misma edad que ella, de 17 años, que la trata mal, y que apenas la dejo salir de la casa a visitar a su madre que se encuentra gravemente enferma, fue un verdadero paseo para poder llegar al hospital de Facatativa, donde se encuentra la madre, pero lastimosamente no alcanzo a entrar a verla cuando ya la llamo el joven para exigirle que se fuera ya para la casa. En su cara, refleja rabia, tristeza y resignación, se aleja de nuestra vida con su retoño en manos. No sabremos nada más de ella.
No creo que esta sea la mejor forma de vida para una joven que podría estar divirtiéndose sanamente con sus amigos, apoyando a su familia en los malos momentos y poder estar al lado de su madre. Nunca podríamos decir que la pequeña Tatiana es una maldición o un error, pero talvez en otro momento hubiera sido una verdadera bendición.
